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17 de febrero de 2014

¿Cuáles son esos remakes innecesarios que seguramente nunca veré?


Siguiendo con mis preguntas con respuestas, cada vez es más habitual que cuando a los responsables de producir y/o dirigir una película se les acaban las ideas (las buenas) o hacen una segunda parte de un éxito o continúan con la saga (ahora se llama franquicia) de tal título que tiene sus espectadores asegurados o, de esto quiero escribir,  se les ocurre hacer un remake.

Se suele rodar un remake para actualizar (algo muy discutible) un film antiguo que o  moderniza la historia o los efectos especiales o simplemente es una nueva visión para las actuales generaciones que no se acercarían a esa película que se vuelve a versionear. La industria norteamericana está muy acostumbrada a hacer remakes de películas de otras nacionalidades que en sus países de origen tuvieron éxito y también a rodar remakes de películas que ya tienen unos cuantos años a sus espaldas.

Hay algunos remakes (los menos) que sí que tienen sentido y también están las nuevas adaptaciones de libros que ya se llevaron anteriormente a la pantalla pero que vuelven a adaptarse, aunque normalmente y cada vez con mayor insistencia, se estrenan esos remakes innecesarios que ahora traigo a este blog con motivo del estreno del de Robocop. 

Antes que nada quiero dejar claro que, como dice el título de este artículo, para mí estos remakes son innecesarios  y lo más normal es que directamente me niegue a verlos porque si la película original es buena o mala pero ya está rodada y estrenada, ¿qué sentido tiene volver a ver ese remake que no me va a aportar nada?

Me da completamente igual que la nueva versión sea de un país distinto que tiene más medios porque, en la mayoría de los casos, eso no significa que tenga mejor calidad y me sigue pareciendo totalmente innecesario conocerlo aunque el remake venga firmado por un director puntero. 

Es cierto que hay algún remake que sí que me ha interesado (varios de la siguiente lista los he visto) pero suele ser la excepción y mi opción elegida es ahorrarme el visionado porque para mí la mayoría de las veces es innecesario ver estos remakes ya que, como empezaba este artículo, solamente me demuestra una falta de ideas del responsable de poner en marcha el remake. Otros lo llaman "homenaje" o "modernización de un clásico". En fin...

Listado incompleto de algunos remakes:

Remakes norteamericanos de producciones de otros países:

-3 HOMMES ET UN COUFFIN (TRES SOLTEROS Y UN BIBERÓN, 1985) - Coline Serreau / 3 MEN AND A BABY (TRES HOMBRES Y UN BEBÉ, 1987) - Leonard Nimoy

-LA CAGE AUX FOLLES (VICIOS PEQUEÑOS, 1978) / THE BIRDCAGE (UNA JAULA DE GRILLOS, 1996) - Mike Nichols

-ES GESCHAH AM HELLICHTEN (EL CEBO, 1958) - Ladislao Vajda / THE PLEDGE (EL JURAMENTO, 2001) - Sean Penn

-ABRE LOS OJOS (1997) – Alejandro Amenábar / VANILLA SKY (2001) – Cameron Crowe

-RINGU (THE RING: EL CÍRCULO, 1998) - Hideo Nakata / THE RING (2002) - Gore Verbinski

-NUEVE REINAS (2000) - Fabián Vielinsky / CRIMINAL (2004) - Gregory Jacobs

-ALFIE (1966) - Lewis Gilbert / ALFIE (2004) - Charles Shyer

-REC (2007) – Jaume Balagueró y Paco Plaza / QUARANTINE (2008) – John Erick Dowdle

-LE DÎNER DE CONS (La cena de los idiotas, 1998) - Francis Veber / DINNER FOR SMUCKS (LA CENA, 2010) - Jay Roach.

-LAT DEN RÄTEN KOMMA IN (Déjame entrar, 2008) - Tomas Alfredson / LET ME IN (DÉJAME ENTRAR, 2010) - Matt Reeves

Remakes de películas norteamericanas en los que se pretenden modernizar la historia o los efectos especiales:

-THE THING FROM ANOTHER WORLD (EL ENIGMA....DE OTRO MUNDO, 1951) - Howard Hawks y Christian Nyby / THE THING (LA COSA, 1982) - John Carpenter

-CAT PEOPLE (LA MUJER PANTERA, 1942) - Jacques Tourneur / CAT PEOPLE (EL BESO DE LA PANTERA, 1982) - Paul Schrader

-THE FLY (LA MOSCA, 1958) - Kurt Neumann / THE FLY (LA MOSCA, 1986) - David Cronenberg

-CAPE FEAR (EL CABO DEL TERROR, 1962) - J. Lee Thompson /  CAPE FEAR (EL CABO DEL MIEDO, 1991) - Martin Scorsese

-FATHER OF THE BRIDE (EL PADRE DE LA NOVIA, 1950) - Vincente Minnelli y su continuación en FATHER'S LITTLE DIVIDEND (El padre es abuelo, 1951) con el mismo director. / FATHER OF THE BRIDE (EL PADRE DE LA NOVIA, 1991) y FATHER OF THE BRIDE PART II (VUELVE EL PADRE DE LA NOVIA, AHORA TAMBIÉN ABUELO, 1995)

-PSYCHO (PSICOSIS, 1960) - Alfred Hitchcock / PSYCHO (1998) - Gus Van Sant

-THE HAUNTING (LA CASA ENCANTADA, 1963) - Robert Wise / THE HAUNTING (LA GUARIDA, 1999) - Jan de Bont

-ROLLERBALL (ROLLERBALL, ¿UN FUTURO PRÓXIMO?, 1975) - Norman Jewinson / ROLLERBALL (2002) - Jhon McRiernan

-THE MANCHURIAN CANDIDATE (EL MENSAJERO DEL MIEDO, 1962) - John Frankenheimer /  THE MANCHURIAN CANDIDATE (EL MENSAJERO DEL MIEDO, 2004) - Jonathan Demme

-THE FLIGHT OF THE PHONENIX (EL VUELO DEL FÉNIX, 1965) - Robert Aldrich / FLIGHT OF THE PHONENIX (EL VUELO DEL FÉNIX,2004) - John Moore

-THE WAR OF THE WORLDS (LA GUERRA DE LOS MUNDOS, 1953) - Byron Haskin / WAR OF THE WORLDS (LA GUERRA DE LOS MUNDOS, 2005) - Steven Spielberg

-THE AMITYVILLE HORROR (EL HORROR DE AMITYVILLE, 1979) - Stuart Rosenberg/ THE AMITYVILLE HORROR (LA MORADA DEL MIEDO, 2005) - Andrew Douglas

- HALLOWEEN (LA NOCHE DE HALLOWEEN, 1978) - John Carpenter / HALLOWEEN (HALLOWEEN: EL ORIGEN, 2007) - Rob Zombie

-THE DAY THE EARTH STOOD STILL (ULTIMÁTUM A LA TIERRA, 1951) - Robert Wise / THE DAY THE EARTH STOOD STILL (ULTIMÁTUM A LA TIERRA, 2008) - Scott Derrickson

-FAME (FAMA, 1980) - Alan Parker / FAME (FAMA, 2009) - Kevin Tancharoen

-CLASH OF THE TITANS (FURIA DE TITANES, 1981) - Desmond Davis / CLASH OF THE TITANS (FURIA DE TITANES,2010) - Louis Leterrier

-TRUE GRIT (VALOR DE LEY, 1969) - Henry Hathaway / TRUE GRIT (Valor de ley, 2010) - Joel y Ethan Coen

- FOOTLOOSE (1984) - Herbert Ross / FOOTLOOSE (2011) - Craig Brewer

-STRAW DOGS (PERROS DE PAJA, 1971) - Sam Peckinpah / STRAW DOGS (PERROS DE PAJA, 2011) - Rod Luri

-ARTHUR (ARTHUR, EL SOLTERO DE ORO, 1981) -  Steve Gordon / ARTHUR (2011) - Jason Winer

-TOTAL RECALL (DESAFÍO TOTAL, 1990) - Paul Verhoeven / TOTAL RECALL (2012) - Len Wiseman

-CARRIE (1976) - Brian De Palma / CARRIE (2013) - Kimberly Pierce

-ROBOCOP (1987) - Paul Verhoeven / ROBOCOP (2014) - José Padilha


-Remakes dirigidos por el mismo director:

-THE MAN WHO KNEW TOO MUCH (EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO, 1934) y THE MAN WHO KNEW TOO MUCH (EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO, 1956) de Alfred Hitchcock

-FUNNY GAMES (1997) / FUNNY GAMES (2007) de Michael Haneke

Remakes de una película norteamericana que es vuelta a rodar por otra cinematografía:

-Curioso el caso de que una película norteamericana de éxito como  GROUNDHOG DAY (Atrapado en el tiempo, 1993) - Harold Ramis, tenga un remake hispano-italiano-británico con algunos actores españoles como  Pepón Nieto y Asunción Balaguer:  È GIÀ IERI (UN DÍA SIN FIN, 2004) - Giulio Manfredonia.




4 de diciembre de 2011

¿Por qué no soy nostálgico del cine clásico frente al actual?




Después de leer el post del blog Doin't the Pop "El cine clásico, tan real como la vida misma" no pude resistirme a hacer una modesta réplica que debido a su extensión, voy a poner también aqui:

No puedo dejar de escribir este comentario, solamente para poner el dedo en la llaga de que tu post en el que declaras amor al cine lo comparto solamente en parte. Más bien, discrepo en su fondo.

Me gusta el cine clásico, soy devorador del cine de los años en que los grandes directores y estrellas estaban en Hollywood, así que valoro mucho esas películas de Lubitsch o Howard Hawks que mencionas en tu post. Soy asiduo a las comedias de los años treinta, al cine mudo de los geniales cómicos cómo Chaplin o Keaton; y doy saltos de alegría cuando descubro una película de las de esa época y que me hace disfrutar como un niño.

Pero, para nada creo que sea la época dorada del cine, discuto el tópico, salvo en darte la razón en que en los años dorados de Hollywood era el más importante entretenimiento audiovisual por lo que se ha quedado mitificado en el imaginario colectivo. Más bien me parece que el cine está vivo y evoluciona con la sociedad. Ahora no es posible hacer ese tipo de películas norteamericanas de los años 30-40-50, los espectadores en general no somos esos seres cándidos que nos podíamos creer cualquier historia de buenas intenciones y personajes intachables. Estamos más maleados y además si nos interesa, somos más abiertos a otras formas de hacer cine.

Peleo por conocer el cine de otras miradas, más modernas, realistas, valientes y alejadas del pudor de la época del llamado cine clásico. Un cine que consigue acercarnos a la realidad que nos rodea y de la que normalmente el cine clásico pretendía alejarnos.

Busco y encuentro el cine de otros lugares, el cine asiático, hispano o europeo que nos hace ver otros sitios fuera de la encorsetada mirada del cine USA.

Descubro el cine de directores distintos, arriesgados, con intereses sociales, fuera del bonito clasicismo y que consiguen hacer evolucionar nuestros gustos y si se me permite, hacernos espectadores más libres.

Me gusta el cine clásico norteamericano, pero no cambio la época actual en la que en una sala (o en DVD, en la televisión o en Internet) puedo conseguir una variedad de opciones, que dejan en ridículo lo limitado del llamado cine clásico, que también sigo disfrutando porque no creo que uno deba excluir al otro.

Aquella época en la que se hicieron tantas grandes obras en el sistema de estudios de Hollywood es irrepetible, y allí encontraremos grandísimas películas, pero no por ello estoy dispuesto a anclarme en sus márgenes, prefiero abrir las ventanas y disfrutar de muchos y variados tipos de cine.

12 de octubre de 2011

¿Por qué defiendo que el director es la estrella?


El cine es un arte que se crea en equipo. Desde los técnicos hasta el guionista, las películas se hacen por un conjunto de personas trabajando para llegar al resultado final.

Mi interés por el cine, viene sobre todo por los que firman la dirección, por esos que dejan su nombre después del título, sea su creación un producto más artesanal o más de autor. Es ahí dónde más miro de los créditos, muchas veces el reclamo y otras solamente una pieza más de un producto en el que puede que me interese el género, los actores, que sea la adaptación de un libro o cualquier otra idea peregrina.

No sé muy bien la razón, no lo he reflexionado, pero el lugar dónde me fijo, es en el que está detrás de la cámara. Puede que sea por mi ilusión de estar en esa parte, no colocarme entre los actores que ponen su rostro, sus gestos y su voz; no ser ese que pone el dinero para que todo salga adelante, no el que ha escrito lo que allí se va a contar; sino el que elige el estilo visual, el que dispone lo necesario para que el producto le convenza, el que coloca la cámara, el que fija el punto de vista, el que dice "acción" para que la función comience. El director que está en la sala de montaje, que quita o añade lo que le parece, el que no es invisible porque tiene unos rasgos definidos en su filmografía, sean los que sean.

Está claro que no todos (casi ninguno) de los directores tiene la maestría y el estilo de un Hitchcock. Que no es fácil decir que ésta película es de tal o cual director, salvo los grandes  o los que tienen un estilo muy definido, pero sigo empeñado en fijarme en eso: en quién dirige la película.

No creo necesario enumerar nombres concretos, pero sí que me parece indiscutible que es evidente el estilo, la evolución y las constantes en la filmografía de directores, de cualquier época,  como Georges Méliès, Murnau, Fritz Lang, Ernst Lubitsch, Vincente Minnelli,  Luis Buñuel, Luis García Berlanga, Federico Fellini, Eric RohmerFrançois Truffaut, Steven Spielberg, Martin Scorsese,  Woody Allen, Pedro Almodóvar, y/o tantos otros.

En cambio, aunque su labor sea importantísima, por mi carácter poco mitómano, las estrellas que lo son por definición, los actores y actrices que salen en las películas, no son el elemento en el que yo más me intereso. Claro que no puedo obviar, que algunas de ellas, son mi debilidad, pero si en la película que actúan hay un buen director, seguramente todo será mucho más disfrutable. 

Así que si éste es mi blog de cine, tengo que dar un poco de cancha a los directores,  por lo que estoy añadiendo a las etiquetas de cada entrada (poco a poco que son muchas), los nombres de los directores para poder pincharlos y desplegar lo que aquí he escrito sobre ellos. Sí, también hay etiquetas con nombre de actores o productores, pero en esa columna de aquí al lado, sobre todo hay nombres de los que para mí son las estrellas del cine: los directores.

10 de mayo de 2011

¿Por qué me gusta el cine de género?

En mis años de interés por el cine he dado con opiniones de gente a la que no le gusta particularmente el cine de género o el cine de un género en concreto. Siempre me ha llamado la atención, ese espectador que si la película tiene pintas de, por ejemplo, western; dice “uf, es que a mí los westerns no me van” o si es un musical, dice eso de “a mí cuando empiezan a cantar y bailar me aburren”. Digo que me llama la atención porque yo he educado mi paladar de ver cine con los géneros y me parece fundamental pasar por esa etapa.

Claro que lo primero sería definir que es un género cinematográfico. Si echamos mano de su definición clásica, los géneros son únicamente la comedía y el drama; esas dos caras sonrientes o serias del teatro. Si me pongo a reseñar lo que se dice en una enciclopedia como la wikipedia, se dividen por su estilo (drama, comedia, acción, aventura, terror, ciencia ficción, romántico, musical, melodrama, catástrofe, suspense o fantasía), por su ambientación (histórico, policiaco, bélico, western, ciencia ficción, fantasía o deportivo), por su formato (animación o imagen real), por su tipo de audiencia (infantil, juvenil, familiar o adulto) y hasta por ser cine de culto.

Dentro de estas clasificaciones hay mezclas y subgéneros. Las mezclas son más que evidentes y en cuanto a los subgéneros es fácil entender que el cine de zombis sería un subgénero del de terror, o el spaghetti western derivaría del western.

Pero cuando yo pienso en cine de género, es cuando la película se encuadra claramente dentro de un género concreto. Cantando bajo la lluvia es un musical y la acción avanza con números musicales, canciones y bailes; y Rio Bravo es un western con sheriff, bandidos y saloon. Ese cine de género, tan definido, tan clásico; es el que parece molestar a algunos espectadores, porque el cine de género necesita cierto conocimiento de la historia del género, haber visto otros films de ese género, conocer los títulos importantes y además ser condescenciente: ¡cantan porque es un musical!, ¡el duelo es a base de tiros e importa quién es el más rápido desenfundando porque es un western! o ¡el detective es duro, le oímos con voz en off y la chica es toda una vampiresa porque es una peli de cine negro! No hay que darle más vueltas.

Si tuviera que escoger mis géneros cinematográficos preferidos, me quedaría con el fantástico (dónde encuadro al terror, la fantasía y la ciencia ficción), el western y el musical. Son géneros que me fascinan desde niño, por lo que soy capaz de ver películas de serie B o desviaciones parecidas, solamente porque son de un determinado género, sale un actor fetiche (alguien como Bela Lugosi o Boris Karloff) o porque tienen una mirada original e innovadora dentro de su género.

Como agradecido espectador de cine de género, sé que alguna película solamente por ser de un género,  me engancha, que me sirve para sentirme cómodo, pero también que agradezco que me sorprenda, dándole la vuelta al clasicismo y reinventándolo. Por lo tanto, siempre ando a la caza del cine de género que me interesa, que todavía no he podido ver o el nuevo que se estrena. No hay nada que me defina más como espectador de cine,  que cuando me digo a mí mismo....”mmmm, hoy me apetece verme ese western que tiene una pinta estupenda”.

Y por último, solamente me queda por reflexionar que en realidad, todo película pertenece a  un género determinado (o a varios), ya que siempre hay una etiqueta que ponerle y  que nos guste o no,  tiene su utilidad definir a las películas, para encuadrarlas, para poner las cosas más fáciles al espectador, al distribuidor o al crítico.

12 de marzo de 2011

¿Por qué me gusta más el cine que otras artes?



La respuesta al título que encabeza este artículo, uno más de la serie de "preguntas con respuestas" que estoy escribiendo cada mes,  es muy sencilla. Me gusta el cine más que otras artes porque a mí me gusta que me cuenten historias. De las otras artes, la arquitectura no me cuenta historias; la escultura, la fotografía, la música instrumental y la pintura, solamente me cuentan un momento fijo, un instante, una sensación; mientras que la danza me cuenta una historia con unos recursos a mi entender limitados que debo interpretar de una manera poética.

En cuanto, a las otras artes que cuentan historias directamente: la música (las canciones con letras), la literatura, el teatro, la ópera y el cómic; cada una tiene sus recursos para narrar historias, pero el cine me parece superior en su camino a ser el arte que me cuenta historias de la manera que a mí más me atrapa.

El cine tiene música, pueden ser canciones, música ambiental, y hasta parte de las escenas son cantadas y bailadas en los musicales. Tiene un relato descriptivo, con diálogos, con desarrollo argumental, con narración; como el teatro, la ópera, el cómic o la literatura. Al igual que usa el montaje, el punto de vista del narrador, el encuadre de la cámara, los efectos especiales, el flash back, y todos los recursos de un arte que auna la visión más completa de la realidad. Y digo la más completa porque nuestros sentidos aprecian lo que se muestra en la pantalla como lo más parecido a la realidad, en detrimento de las limitaciones de una historia que tenemos que leer en una novela, poesía o cómic; escuchar cantada en una canción; ver interpretada dentro de un escenario en el teatro, la danza o la ópera; y sobre todo, en relación a la contemplación de las otras artes más estáticas como la pintura, la escultura, la arquitectura o la fotografía.

El director francés François Truffaut decía que a él le gustaba que le contaran historias. A mí me pasa lo mismo. Quiero que me cuenten historias y aunque no reniego de absolutamente ninguna de las artes, con el cine me encuentro en el lugar dónde mejor me las cuentan. Por esa razón me gusta y también por eso cuando veo una película, si en alguien pienso es en el que está detrás de todo el entramado para contarme esa historia que pasa ante mis ojos. Me refiero al director, al que lleva la batuta de la narración, al que maneja los hilos, pero eso....ya lo escribiré otro día.

11 de febrero de 2011

¿Por qué prefiero los premios Goya a los Oscar?



Ahora que solamente quedan unos días para que se celebre la vigésimo quinta edición de los premios Goya, creo que es un buen momento para decir alto y claro que los prefiero a los Oscar de Hollywood. Las razones son variadas y muy personales. No está mal haber conseguido enumerarlas del 1 al 10.

1.- He visto todas las galas televisadas, no me he perdido ni una desde la primera edición en 1987 hasta la última, por lo que no es un capricho actual sino que siempre he tenido interés en estos premios nacionales del cine; mientras que los Oscar normalmente han sido unos premios de los que habitualmente he pasado.

2.- Suelo estar de acuerdo con los ganadores. En casi todas las ocasiones mi película favorita era la que al final se alzaba con el premio a mejor película, que en definitiva, es el premio más importante. Si le echo un vistazo a la totalidad de los premios a mejor película, salvo La vida secreta de las palabras, Mar adentro o Todos a la cárcel; el resto son películas que me gustan mucho,  y hasta estas tres las considero películas aceptables. Mis gustos y los de la Academia del cine español suelen coincidir y esa coincidencia es una razón para que los prefiera.

3.- En cambio si miro la lista de los premios Oscar, me encuentro con películas que no me dicen nada, que directamente valoro como mediocres o que ese año competían con otras que a mí me parecían mucho mejores. Lo que en Estados Unidos se premia no siempre es lo que a mí me parece lo mejor de su producción anual.

4.- Todas y resalto que  todas las películas premiadas, las he visto. No solo eso, sino que creo, casi sin riesgo a equivocarme, que he visto casi todas las nominadas en la categoría a mejor película, edición a edición. Alguna me falta pero la lista es escasa. No quiero que esta afirmación quede como un alarde, sino más bien como una certeza de que el cine español me ha interesado siempre.

5.- Sin poder evitar generalizar, quiero hacer hincapié en que en el cine español me veo reflejado, que me interesan sus historias, me río con su humor, lloro con sus dramas, y en definitiva, como espectador me atrae la cinematografía española. Por lo tanto, si los Goya son la gala de los premios anuales del cine español cuentan con mi interés,  porque es un cine que disfruto como espectador aficionado al cine.

6.- También hay otras  razones sentimentales y subjetivas que hacen que normalmente me siente a gusto en un gala que no me es ajena por muchos recuerdos: los inicios cuando se criticaba que se copiara a los premios de Hollywood  y se aventuraba que no tendrían éxito, las críticas políticas (imborrable la gala del “no a la guerra”), los Goya de Honor (Alfredo Landa sin habla, Antonio Mercero enfermo de alzheimer en su casa, los geniales José Luis López Vázquez y Manuel Alexandre, o el reconocimiento a un director underground como Jesús Franco), su definitiva aceptación popular y comercial, o el logro de haber conseguido ser una importante promoción del cine de aquí a la que modestamente me sumo año a año.

7.- Hay muchas voces, principalmente de la derecha mediática, que acostumbran a defenestrar al cine español y en consecuencia a los premios Goya. A las cabezas visibles de los que trabajan en el cine en España, les llaman despectivamente titiriteros, les acusan de estar subvencionados, se jactan de no ver sus películas y claman al cielo por todo lo que rodea al cine español buscando la inevitable comparación con el estadounidense.  Eso hace que todavía me interese más por un cine que yo considero mío, que considero nuestro (en el término abierto del que siente como  suyo el cine que se hace en el lugar dónde vive, en su país) y que sin dudarlo lo valoro por su  calidad,  y pienso sinceramente que es de lo mejorcito que se hace a nivel mundial. Veo cine de muchas nacionalidades y a día de hoy, el cine español es una de mis preferencias indiscutibles. Ya que este artículo iba de mi apoyo respecto al Oscar, no está de más decir, que el cine español es el que más estatuillas Oscar tiene después del norteamericano, claro.

8.- No quiero negar que los premios Oscar tienen mucho más glamour, que allí está el cine con mayores presupuestos, que es una industria con la que no se puede competir, que su cine es el de las estrellas, el de los efectos especiales y el lugar a dónde van muchos de los mejores profesionales de todo el mundo. El cine por antonomasia es el estadounidense y eso no tiene discusión posible. Pero yo, me seguiré asomando a la gala de los Goya este próximo 13 de febrero para verla enterita, pasar un buen rato, curiosear que actores, directores o técnicos aparecen por allí; reírme con Buenafuente (mi presentador preferido junto con Rosa María Sardá);   y esperar premio a premio a que llegue el último que se sumará al palmarés de mejor película,  junto con todas ésas que ya lo lograron.

9.- Las películas que ganaron hablan por sí solas y  leer la lista completa me obliga a decantarme por los premios Goya.

1987 – El bosque animado
1989 – El sueño del mono loco
1990 - ¡Ay, Carmela!
1991 – Amantes
1992 – Belle Epoque
1993 – Todos a la cárcel
1994 – Días contados
1996 – Tesis
1997 – La buena estrella
2000 – El bola
2001 – Los otros
2003 – Te doy mis ojos
2004 – Mar adentro
2005 – La vida secreta de las palabras
2006 – Volver
2007 – La soledad
2008 – Camino
2009 – Celda 211

10.- Lo que ya no tengo tan claro es si veré la gala de los Oscar. Tal vez vea algún resumen o lo grabe y lo haga luego en diferido con el dedo en el mando a distancia. Ni los premios Goya ni los Oscar son nada más eso, premios  que no pueden contentar a todos y ya se sabe que no siempre ganan los mejores. Así que no hay que darles demasiada importancia, simplemente son galas para pasarlo bien mirando como se premian a los que hacen cine. Lo importante es ver las películas y tener nuestra propia opinión, estén o no estén premiadas. El domingo me dispondré a disfrutar de una gala en la que,  debajo de las apariencias,  lo que debería de contar es que sirva de escaparate del cine que se hace en España. 

25 de enero de 2011

¿Por qué tengo un blog de cine?




Al hilo de un artículo que leí por aquí, me entraron ganas de escribir una serie en la que me hiciera preguntas y las respondiera como una especie de manera de explicar mi relación con el cine. Unas cuantas preguntas con respuesta, tal vez de periodicidad mensual y sin más afán que intentar responderlas.

No se me ocurre mejor principio que preguntarme por que tengo un blog de cine. Tampoco puedo evitar responder que porque me da la gana, pero eso es demasiado fácil y evidente como para dar por válida la respuesta.

Llevo ya tiempo con la tarea de escribir blogs y cuando me di cuenta de que mi blog principal se saturaba de entradas sobre cine que eclipsaban el resto de contenidos, decidí que era mejor tener un blog únicamente sobre cine separándolo y dándole vida propia. Así que esa es la primera razón para tener un blog de cine. Que al ponerme a escribir me salían muchos contenidos relacionados con el cine.

Más bien la primera razón debería de ser que porque me gusta el cine, pero no porque me gusta y ya está, sino porque me gusta mucho, porque llevo mucha parte de mi vida interesándome por este arte, viendo películas, leyendo libros, escarbando en detalles, estudiando su historia, buscando una mirada más allá de la de simple espectador ante un producto con el que llenar su ocio. Tengo un blog de cine porque me gusta el cine y porque quiero escribir sobre él.

Pero, ¡vamos a ver!, ¿que necesidad tengo de escribir sobre cine?, pues ninguna, la verdad. Escribo sobre cine porque creo que es una manera de saber más de cine. Al poner en papel (es un decir) mis impresiones sobre una película, tengo que reflexionar sobre ella, pensar un poco y ordenar mis ideas para escribir algo coherente. Además eso conlleva buscar información que enriquezca mis pensamientos o que simplemente no me haga caer en errores de bulto y así mi visión general sobre esa película gana y eso me satisface personalmente como aficionado al cine.

Claro que uno también escribe para que le lean, ¿o no es el caso? La verdad es que no me importa mucho, es una especie de vergüenza y satisfacción ver que alguien te lee y te hace un comentario. No los necesito, escribo para mí, no pretendo que mi opinión perdure o se oiga más alta que otra, También es cierto que siempre es agradable que alguien te diga algo, lo que sea, que te dedique un minuto para decirte tal o cual cosa sobre lo que escribí y dejé en el blog. Yo también lo hago, no tanto como debería, pero si que me gusta escribir en blogs de otras personas, mis comentarios a su escritura.

Un blog de cine. Un sitio dónde escribir sobre el cine. Un lugar dónde ordenar mis opiniones y poder volver a ellas, Un espacio propio para juntar mis intereses cinematográficos, lo que me gusta, lo que no, lo que me ha sorprendido, lo que opino de tal o cual película. El blog C DE CINE es a día de hoy todo eso y un poco más. Si le dedico quince o treinta minutos a una reseña sobre una película y si después de escribirla, pienso que ahora sé más sobre ella, que ha valido la pena ese tiempo dedicado a la escritura, pues no hay más que seguir hacia delante y hacer crecer el blog día a día. Por eso lo tengo.

17 de febrero de 2009

¿Cuales son las películas antiguas que he visto en el cine?



Quiero escribir sobre esas películas antiguas que he podido ver en una sala de cine, es decir, esas películas anteriores a 1970 (nací a finales de los sesenta) que he contemplado en una sala grande.

Repasando mis archivos, puedo dividirlas en varios grupos:

1) Producciones de la factoría Disney que se solían reestrenar cada cierto tiempo:

- Snow White and the Seven Dwarfs (Blancanieves y los siete enanitos, 1937)
- Lady and the Tramp (La dama y el vagabundo, 1955)
- One hundred and one dalmatians (101 Dalmatas, 1961)
- The Jungle Book (El libro de la selva, 1967)

2) Clásicos juveniles que también se reestrenaron seguramente en sesiones dobles:

- Tarzan Finds a Son! (Tarzan y su hijo, 1939)
- Bud Abbott Lou Costello Meet Frankenstein (Contra los fantasmas, 1948)
- King Salomon's mines (Las minas del rey Salomón, 1950)

3) Películas también juveniles que las pude ver en el cine unos años después de su estreno, creo que también en sesiones dobles:

- Batman (1966)
- Tarzan and the Valley of Gold (Tarzan 66, 1966)

4) Grandes éxitos de taquilla que se reestrenaron porque supongo que tenían asegurada la asistencia del público:

- 2001: A space odyssey (2001, una odisea del espacio, 1968)
- Conquest of the Planet of the Apes (La rebelión de los simios, 1972)
- Seven Brides for Seven Brothers (Siete novias para siete hermanos, 1954)
- Moby Dick (1956)


5) Películas clásicas que busqué de adulto en cines de Madrid en raros reestrenos y en cines en versión original, por el placer de verlas en pantalla grande:

- Touch of evil (Sed de mal, 1958)
- The night of the hunter (La noche del cazador, 1955)
- One, twho, three (Uno, dos, tres, 1961)


De niño y chaval pude ver esas películas en mi pequeña ciudad, gracias a las sesiones dobles o reestrenos. De adulto, no pude resistirme a ver otras (las del punto 5) en Madrid. Sigo viviendo en esta ciudad y podría ir a ver alguna película "antigua" a una sala de cine. Todavía existe esa posibilidad, al igual que en la Filmoteca o en otros lugares (cineclubs, festivales) de la geografía española. Intentaré no ser tan perezoso y darme ese lujo alguna otra vez.

11 de mayo de 2008

¿Por qué prefiero el cine en Versión Original Subtitulada?


El cine para mí hay que verlo en Versión Original y, sí no se conoce el idioma, con subtítulos. No entiendo a quién se declara amante del cine y ve las películas dobladas. La voz es una parte muy importante de la interpretación de los actores y oírlos con otras voces superpuestas encimas de las suyas, con otros tonos, otros acentos y otras maneras de decir los dialogos, me parece una auténtica barbaridad.

En España el doblaje existe desde los años 30 y se vio favorecido por la norma aplicada por la dictadura franquista en 1941 que, con fines políticos, fue una forma de censura sobre las películas extranjeras. Esto hizo mercado y ahora, lo normal es que los espectadores españoles estén acostumbrados a ver películas dobladas y muchos ni siquiera se planteen pasarse a la versión original porque para ellos el doblaje es lo normal. Esta situación que aquí es la normalidad, en otros países es lo raro y todo se estrena y se emite en televisión sin doblar. En Europa dónde más se dobla es en España, Alemania e Italia; mientras que de los países con habla hispana, es nuestro país el que más utiliza el doblaje para comercializar las películas.

La discusión doblaje-versión original levanta muchas ampollas entre los cinéfilos. Se dice que el doblaje español es muy bueno, no lo pongo en duda, pero siempre es mejor la versión original. Las películas dobladas en las primeras décadas del cine hablado (30-40-50-60) tienen unos doblajes lamentables, porque al doblar las voces de los actores se silenciaba toda la parte trasera de la banda sonora: efectos de sonido y música. De todas formas, muchos son los que siguen diciendo que en España los doblajes de esas épocas eran muy profesionales.

Ahora con el DVD y los canales digitales que emiten en versión original con subtítulos, se puede suplir la carencia de estrenos en salas comerciales de películas sin doblar. Solamente en las grandes ciudades españolas y principalmente en Madrid y Barcelona, hay un mercado para el público que quiere ver las películas en VOS. En el resto del país, hay pocas salas y el aficionado tiene que tirar de cineclubs o tragarse el doblaje por imposición.

Actualmente con las descargas de series de televisión por Internet, debido a que los aficionados no esperan a que se estrenen en España los capítulos que ya se estrenaron hace semanas en sus países de origen, se ha popularizado entre ese público de series de televisión, la versión original con subtítulos. Al igual que ha ocurrido entre muchos aficionados al anime, películas de dibujos japonesas, que se dedican a ver estas en su idioma original.

No voy a entrar en esa discusión cine doblado sí o no. Evidentemente prefiero la versión original. Estoy acostumbrado a leer los subtítulos y no me acostumbro a esas voces dobladas que me suenan a falsas, a ese movimiento de labios del actor que no corresponde con el dialogo doblado, a las tonalidades españolas para películas rodadas en lengua extranjera, ni a que me se me quite el placer de escuchar la película con toda la gama de matices de su versión original.

He escrito otros artículos sobre este tema:



Y también quiero destacar otros enlaces que he encontrado en la red: 

18 de noviembre de 2007

¿Cual fue mi primera película?

La primera película que recuerdo haber visto en el cine es La bruja novata (Bedknobs and Broomsticks - Robert Stevenson, 1971) . Fui con mi primo mayor y sus padres, aunque tal vez también venían los míos, desde mi ciudad a la capital valenciana por lo que en mi mente se ha quedado grabado como un acontecimiento especial.

Es curioso como marcan esas primeras experiencias mirando una pantalla. Cuando he vuelto a ver de mayor esta película, u otras que vi en esos años de niño; o también series de televisión como Heidi que asimismo descubrí con mis ojos infantiles; recordaba nítidamente los detalles y las sensaciones que me causaron, más que de otras películas que luego he visto varias veces de adulto.

La bruja novata está ubicada en ese mundo de sensaciones inolvidables que me produjo como primera película vista en una sala oscura de un cine. En una sala de estreno de Valencia acompañado de familiares. Luego he vuelto a verla con mi hija y aunque la magia se rompió, no por ello ha perdido ese hilo invisible que me une con mi infancia.