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23 de enero de 2012

THE CAT'S PAW (LA GARRA DEL GATO, 1934) - Sam Taylor



Después de la regular acogida de Movie Crazy (Cinemanía, 1932), Harold Lloyd decidió dar un giro en su nueva película. La screwball comedy estaba triunfando, por lo que intenta dejar su estilo de sucesión de gags por un humor más sofisticado en el que el argumento tiene mayor importancia.

A mí entender, el experimento le quedó fallido. La historia de un chico norteamericano criado en China (su padre es misionero) que llega a San Francisco y se convierte en el alcalde, no está del todo mal porque Harold interpreta a un personaje fuera de sus habituales registros, pero el conjunto no funciona y el aburrimiento se va apoderando de la función.

Algo no funciona en esta comedia. Se le ve acartonado y sin sus genuinos resortes cómicos: torpeza, heroísmo, ingenio, acrobacias... Puede que el argumento no esté del todo mal pero Harold Lloyd no ofrece su mejor cara y es una pena porque Movie Crazy había sido un gran acierto cinematográfico. Este nuevo estreno significó un rotundo fracaso en la carrera del cineasta y le llevó a apartarse durante dos años del cine así como el principio de su retirada.

23 de octubre de 2011

FOR HEAVEN'S SAKE (AY, MI MADRE, 1926) - Sam Taylor



Después del gran éxito de The Freshman (El estudiante novato, 1925), la siguiente película de Harold Lloyd, fue esta historia más convencional, en la que vuelve a interpretar a un joven adinerado que se enamora de la chica de turno. 

Ella trabaja en una misión para pobres y Harold acaba siendo su beneficiario por erro. Allí se conocen y la comedia sigue su curso hasta el final que no puede ser otro que el matrimonio entre la parejita.

Los gags se suceden pero la historia no tiene mucho que contar. Así que hay persecuciones, acrobacias y escenas intimistas; que hacen avanzar la historia que fue la primera del cómico distribuida por Paramount Pictures y parece ser, que a Harold Lloyd nunca le gustó el resultado final. 

Tampoco es un producto tan  malo. Tiene escenas divertidas e ingeniosas y el actor vuelve a demostrar su destreza y habilidad tanto física como de comedia, por lo que es  totalmente disfrutable dentro de ser una obra menor en su filmografía.

12 de octubre de 2011

THE FRESHMAN (EL ESTUDIANTE NOVATO, 1925) - Fred C. Newmeyer y Sam Taylor



Un argumento que luego hemos visto más veces repetido en el cine: un estudiante novato que llega a la universidad y es objeto de las bromas de sus compañeros más veteranos, es utilizado por Harold Lloyd para realizar una película que, esta vez, sí que mantiene una unidad estructural en la trama que avanza con sus puntos cómicos y románticos hasta su gran desenlace.

Harold está ilusionado con su incorporación a la universidad de Tate, y la influencia de un héroe universitario del que ha visto una película, le lleva a imaginarse como el estudiante más popular del campus. En la realidad, sus compañeros le gastan bromas, se ríen de sus ocurrencias (ese ridículo saludo con baile de piernas) y esto se ve incrementado por sus constantes meteduras de pata. Al final, sacará su coraje cuando le den una oportunidad de oro en el equipo de fútbol americano universitario. También contiene buenos detalles visuales, cómo esa foto que el novato va situando por arriba del héroe universitario, según va imaginando que le supera en popularidad.

La película tiene algunas de las secuencias más logradas de las que he visto de su filmografía: la fiesta en la que Harold lleva un traje que se va descosiendo o los minutos finales del partido de fútbol; pero tampoco creo que sea una de sus mejores films, tal vez porque visto ahora, la candidez del protagonista no sea muy creíble. De todas formas, sigue estando por allí, la guapa Jobyna Raiston y se agradece que la historia tenga un buen desarrollo y desenlace, además de que es evidente que influyó en Buster Keaton para su College (El colegial, 1927).


No puedo dejar de reseñar que con esta película Harold Lloyd consiguió el mayor éxito comercial de toda su carrera. La única comedia muda que le supera en recaudación es The gold rush (La químera de oro, 1925) de Charles Chaplin.

30 de julio de 2011

HOT WATER (CASADO Y CON SUEGRA, 1924) - Fred C. Newmeyer y Sam Taylor




Segunda obra de Harold Lloyd como productor independiente, que esta vez busca un cúmulo de gags ya que en Girl Shy (El tenorio tímido) había introducido muchos elementos dramáticos en la comedia.

La película tiene una primera parte divertidísima. Harold conoce a la chica (repite Jobyna Ralston), se casan y contemplamos como el marido tiene que ir hasta el hogar cargado de paquetes de la compra y llevando a un pavo que le ha tocado en suerte. Las ocurrencias y gags con que nos deleita hasta conseguirlo, es lo que más me gusta de esta película.

Luego, hay una segunda parte en la que toda la familia (matrimonio, suegra y el niño) viajan en el nuevo coche, que me parece menos acertada. Y, por último, la trama se centra en el insomnio de la suegra que atemoriza al bueno de Harold, ya que cree que ella ha fallecido y es una muerta en vida. Su filmografía seguía con éxito y con el favor del público.

26 de mayo de 2011

GIRL SHY (El tenorio tímido, 1924) - Fred C. Newmeyer y Sam Taylor




Primera película que Harold Lloyd estrena como productor independiente después de su larga colaboración con Hal Roach, y que resultó todo un éxito de taquilla además de una de sus mejores creaciones. Cuando la estrenó, el cómico era el preferido del público, por encima de Buster Keaton y de Charles Chaplin.

Harold es un aprendiz de sastre con miedo patológico a las mujeres. Siempre que una chica está a su lado se muestra torpe, tímido y no deja de tartamudear. Eso no le impide usar su imaginación para escribir un libro sobre sus ficticias conquistas. Cuando viaja en tren a la ciudad para intentar que se lo publiquen conoce a la chica de la que se enamorará por primera vez.

Un relato construido con gran perfección. Es una bonita historia de amor con escenas llenas de gags y una trama elaborada que como colofón tiene la loca carrera del protagonista en diferentes medios de transporte, para evitar la boda de su amada. Esa parte final es toda una maravilla de tensión, con recursos originales y muy divertidos. Pero antes de ese final explosivo, me ha gustado mucho por como se cuenta la historia de amor.No quiero olvidarme de la guapa protagonista, Jobyna Ralston (especialmente bella en la larga secuencia del tren), en su segunda colaboración con Harold Lloyd.

A veces me parece ya casi una obra que necesita el sonoro para poder ser narrada porque hay muchos detalles argumentales en los que el sonido la enriquecería: el tartamudeo del protagonista, los diferentes silbatos que le sacan de él, o los diálogos. De todas formas, los intertítulos están muy trabajados y como muestra ese final tan espléndido en el que un "si" gigante da el punto justo de comicidad y romanticismo para una obra casi redonda.

28 de marzo de 2011

WHY WORRY? (¡Venga, alegría!, 1923) - Fred C. Newmeyer y Sam Taylor




Después de siete años trabajando para Hal Roach, la estrella Harold Lloyd decide abandonar al productor y encargarse economicamente de su carrera con la nueva marca The Harold Lloyd Corporation. Why Whorry? es su primer estreno y además también supone un cambio en la protagonista femenina, ya que se casó en la vida real con Mildred Davis (tantas y tantas veces su pareja cinematográfica) y la sustituyó en la pantalla por Jobyna Roston, con la que rodaría hasta en seis ocasiones.

Harold Lloyd interpreta a un rico hipocondriaco que viaja hasta una isla de Sudamérica para mejorar en su salud con la tranquilidad y el buen clima. En cambio se encuentra con una revolución y la situación se muestra ideal para desplegar sus gags y peleas dónde hace gala de su buena forma física. Aparece por allí el actor Johan Aasen, un gigantón exhibido en circos, que posteriormente intervendría en más películas, llegando hasta aparecer en la mítica Freaks. 

El film resulta muy divertido, con escenas memorables: el gigante arrancando un balcón para trasladar al héroe hasta otro edificio, la simulación de que son un ejercito al montar una farsa con los palos de una escalera de madera como si fueran rifles, la buena química entre la pareja protagonista y varios gags bastante acertados. No es que se note el cambio de producción pero el nuevo camino sólo había hecho que empezar.

11 de marzo de 2011

SAFETY LAST! (El hombre mosca, 1923) - Fred C. Newmeyer y Sam Taylo



Sin dudarlo es la película más conocida de las interpretadas por Harold Lloyd. La escena en la que cuelga del rascacielos agarrado a las manecillas de un reloj, es un icono que ha quedado como representación de este genial cómico. 

Safety Last! no es solamente esa ascensión en la que el protagonista escala el Bolton Building, sino que esta es solo parte de un guión que funciona de maravilla,  con la historia de un empleado de unos grandes almacenes que le dice a su novia que su puesto en la empresa es mejor que el real, y dónde los gags no dejan de aparecer en toda la trama. Divertida, muy bien rodada, llena de ocurrencias visuales y de guión, con el típico personaje urbanita y valiente por obligación,  que caracterizó la carrera del comico, y sobre todo, memorable en su sencillez al servicio de la trama.

En esta trayectoria que estoy haciendo hace tiempo de la filmografía de Harold Lloyd, sigue siendo su punto más alto y la película con la que cualquier neofito podría empezar a conocer a este artista del cine mudo que, en general, es más desconocido que Charles Chaplin o Buster Keaton.