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22 de septiembre de 2019

VILLAVICIOSA DE AL LADO (2016) - Nacho G. Velilla



Tiene su gracia el planteamiento inicial. El gordo de la lotería de Navidad toca en el puticlub del pueblo y los clientes no se atreven a ir a cobrar sus papeletas ya que eso es descubrirse ante sus mujeres. Bueno, pues eso...

La película no consigue quitarse de encima el calificativo de producto mediocre, televisivo en la realización, con muchos actores pero sin más que alguna sonrisa y el resto es aburrimiento, lleno de topicazos, de personajes estereotipados desde el gay, el cura negro, el alcalde facha, el político de izquierdas con coleta o el tonto del pueblo. Poco se puede decir de un producto de un director que hasta ahora no me ha demostrado mucho en su trayectoria ya que Que se mueran los feos o Fuera  de carta, tenían un nivel semejante. 

10 de abril de 2015

PERDIENDO EL NORTE (2015) - Nacho G. Velilla




La emigración a Alemania de jóvenes españoles con estudios que no consiguen un trabajo en España es el punto de partida de esta película que, sin llegar a los números de Ocho apellidos vascos, está consiguiendo ser uno de los éxitos nacionales de taquilla de este 2015. Es evidente que muchos de los espectadores que van al cine se sienten identificados con ese punto de partida de la trama de esta comedia.

Su director tiene una trayectoria más prolífica en televisión que en la gran pantalla donde solamente había dirigido dos largometrajes: Fuera de carta (2008) y Que se mueran los feos (2010). Ninguno de ellos me pareció nada del otro mundo y hasta creo que este tercero es el que más me ha convencido.



La historia escapa pronto del realismo para mostrar situaciones en las que prevalecen los gags y la relación amorosa entre los personajes interpretados por Blanca Suárez y Yon González. La parte de comedia se reparte entre Julián López y un pasado de rosca Miki Esparbé. Este último me parece que interpreta a un personaje que intenta ser gracioso y cae muchas veces en el ridículo.

No es por el lado actoral donde naufraga, ya que no quiero olvidar que también participan gente que la considero muy solvente como Carmen Machi, Javier Cámara, Malena Alterio o el gran José Sacristán, sino porque el guión está repleto de tópicos, el humor muchas veces se limita a situaciones tontas y chistes fáciles y, en general, aunque se ve sin mucho esfuerzo, no despega en ningún momento y acaba enterrada en una mediocridad que, salvo contadas ocasiones, me deja bastante indiferente. Se la ha comparado con Vente a Alemania, Pepe (1972) - Pedro Lazaga, que a mi me causa mucho más ternura que esta revisitación actual de la emigración española a Alemania. Tampoco quiero olvidar que hace una pequeña intervención mi admirado cocinero Alberto Chicote.

Lo mejor: la escena de la clase de chino durante los títulos de crédito.

Lo peor: demasiados tópicos y un humor que recuerda al de las series de televisión de las que proviene su director.

28 de marzo de 2011

QUE SE MUERAN LOS FEOS (2010) - Nacho G. Velilla



Comedia que bebe directamente de las series televisivas españolas, no en vano su director ha dirigido y producido varias como 7 Vidas, Gominolas y Aída. Por lo tanto, es en esa estética visual, en esos argumentos costumbristas y en ese humor reconocible,  dónde hay que buscar sus referentes. Simplemente se trata de un largometraje que, dividido en varias entregas, podría pasar perfectamente por una más de las series que, con éxito de público, inundan la pequeña pantalla española.

Claro que si en mi caso no soy afín a este producto televisivo, acabo fijándome más en sus carencias cinematográficas que en otra cosa. No me es posible disfrutar de un relato cansino, con chascarrillos que olvido enseguida, situaciones trilladas y personajes que no me interesan lo más mínimo. Javier Cámara, Carmen Machi y demás actores, se esfuerzan en su comicidad; y hasta aprecio que por allí aparezcan buenos actores como Tristán Ulloa, Ingrid Rubio o  Juan Diego, siendo sus aportaciones lo que más interesa, así como encontrar a Julián López en un papel tontorrón pero en ocasiones divertido. Además que esta suma de rostros conocidos, me hace reflexionar en la evidente diferencia de esta película con otras comedias más loables como Pagafantas, Primos o 18 comidas; porque en ellas si que hay detalles de buen cine. 

En cambio aquí hay poco de eso y es necesario conformarse con un puñado de televisión traspasado a la sala oscura. Nacho G. Velilla no consigue despegar como director de cine, ni aquí ni en su anterior Fuera de carta; y aunque se empeñe, creo que su labor detrás de las cámaras, debería seguir en el espacio televisivo, y olvidarse de hacer más cine. O tal vez sea yo el que no debería empeñarme en ver sus mediocres películas.