Mostrando entradas con la etiqueta Joel Coen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joel Coen. Mostrar todas las entradas
8 de febrero de 2018
21 de enero de 2014
INSIDE LLEWYN DAVIS (A PROPÓSITO DE LLEWYN DAVIS, 2013) - Joel y Ethan Coen
Los hermanos Coen vuelven a estrenar después de su maravillosa True Grit (Valor de ley) y esta vez la apuesta trata sobre un cantante de folk que en los años sesenta busca encontrarse en el Greenwich Village neoyorquino.
La existencia de este personaje mantiene todas las claves del amargo camino de los perdedores y así se muestra el tono de la narración dónde con el cinismo habitual del cine de los Coen, vemos como todo le sale mal y además asistimos a su dejadez existencial a la que parece habituado tanto por sus propios errores, dejadez o falta de suerte.
Sin que la historia levante el vuelo con acontecimientos importantes en la vida de este cantante, la cosa transcurre viendo como pasa las noches durmiendo en sofás de amigos y los días acompañado de un gato omnipresente o buscando tener éxito con sus canciones que, como le dice un productor, no son nada comerciales pero que en el relato marcan el sentido mismo de su forma de vivir, Canciones sin mucho tirón, que interpreta en garitos de medio pelo y dónde va ganandose los pocos dólares con los que consigue salir a flote.
No es que la película me haya conquistado pero me gusta el personaje, su idiosincracia perdedora y el mundo que hay a su alrededor, dónde un cantante gris puede dejar el paso en el escenario a todo un desconocido Bob Dylan o en el que, le dan igual las cosas importantes como cuando sabiendo que tiene un hijo al que no conoce deja pasar la oportunidad de visitarlo. Vida gris, existencia anodina de un personaje no atractivo pero buena película.
16 de febrero de 2011
TRUE GRIT (Valor de ley, 2010) - Joel y Ethan Coen
Para alguien interesado por el cine, esta película tiene varios puntos de interés: que parte la novela de Charles Portis que ya fue adaptada al cine por Henry Hathaway en True Grit (Valor de ley, 1969) y con la que John Wayne consiguió el oscar; que sea el reencuentro de Jeff Bridges con los hermanos Coen después de la celebrada The Big Lebowski (El gran Lebowski, 1998); y que además sea un genuino western, género tan cinematografico.
En mi caso no he leído la novela y creo que he visto (creía mal) la película precedente de 1969 pero no tengo un recuerdo claro de como era. En cuanto a las buenas expectativas, soy admirador del cine de los Coen y el western es un género que me ha hecho disfrutar aunque siempre tengo la sensación de que hay muchas maravillas que me faltan por descubrir.
Claro que cuando me siento en la butaca del cine oscuro, eso no importa tanto. Me dejo llevar por lo que la película cuenta y acabo enganchado a un relato clásico, a un western con malos y buenos, a escenas memorables, a unos personajes bien dibujados, a una gran película. Los directores dejan su estilo a veces demasiado reconocible para rodar al servicio de la historia, sin más lujos que un tono épico mezclado con unas interpretaciones prodigiosas.
Jeff Bridges se hace grande, inmenso, en un papel sin tapujos, desnudo, tal y como se mostró con el personaje que le hizo ganar el oscar en la edición anterior de los premios. Y luego está esa niña debutante, Hailee Steinfeld, que se come la pantalla con sus catorce años y una fuerza interpretativa que deja helado. Ellos dos, mano a mano, forman una pareja inolvidable de hija que busca la venganza de su padre y alguacil cazarecompensas.
Claro que no todo queda ahí porque hay un par de escenas que me emocionan mucho: la niña cruzando el río con su caballo y cuando el alguacil la lleva herida para salvarle la vida; y además consigue mostrar un respeto total por el género del western sin ser una pura emulación ni homenaje, ya que es una obra viva, con fuerza, buenos personajes y una narrativa perfecta. Me ha gustado, me ha emocionado, y además me ha dado ganas de revisitar otros westerns.
28 de enero de 2011
RAISING ARIZONA (Arizona Baby, 1987) - Joel y Ethan Coen
Los hoy prestigiosos hermanos Joel y Ethan Coen solamente habían estrenado una película, Bood Simple (Sangre fácil, 1984), cuando ofrecieron esta divertida comedia, aunque hasta la llegada de Miller's Crossing (Muerte entre las flores, 1990), no adquirieron verdadero prestigio en su profesión de cineastas.
Raising Arizona ya muestra las señas de identidad de los Coen: un humor que arrasa con todo, dominio del lenguaje cinematográfico y originalidad en sus propuesta narrativa. Aquí una atípica pareja que no puede tener hijos (él ex-presidiario y ella ex-policia) decide robar a uno de los bebés de los quintillizos de un empresario. El robo es una excusa argumental para el desvarío de personajes: dos presidiarios que se fugan de la cárcel, un cazarecompensas o los peculiares familiares que prefieren que les entreguen el niño que denunciar los hechos.
La película destaca por sus imágenes, con un relato que parece más propio de la estética del cartoon que de personajes de carne y hueso. Persecuciones alocadas, atracos a mano armada, peleas, disparos, golpes y risas garantizadas. Entre los actores unos jóvenes Nicholas Cage y Holly Hunter, aparte de secundarios de lujo como John Goodman o Frances McDormand. No es su mejor película pero aquí los Coen ya marcaban claramente su terreno que bebe de fuentes de todo tipo.
26 de febrero de 2010
A SERIOUS MAN (UN TIPO SERIO, 2009) - Ethan y Joel CoenDavid Hugh Jones
Sin necesidad de estrellas ni otros adornos que le aporten comercialidad, los hermanos Coen demuestran con Un tipo serio su independencia cinematográfica. Es una obra muy de ellos con su inconfundible humor negro y su reconocible factura visual.
Un profesor de matemáticas, judío y con una vida apacible, ve cómo el mundo se desmorona a su alrededor desde que su esposa le anuncia que quiere separarse para dejarle por un viudo. Retrato cínico de una familia judía norteamericana de los años sesenta, no escatima la crítica subersiva sobre los judíos y su apego a la ayuda de la comunidad, a los rabinos, la religión y su fe en Dios. El prólogo, un breve relato independiente del resto del argumento, es como un aperitivo con muy buen sabor.
El principio de incertidumbre que el matemático explica en el instituto, sirve de metáfora de la mirada no creyente sobre la vida. Cualquier cosa puede pasar: su mujer pretende dejarle por otro, sus hijos parecen unos extraños insensibles a su devenir, la atractiva vecina que toma el sol desnuda puede corresponder a sus deseos sexuales, un alumno asiático pretende sobornarle para que le apruebe y sus antes apacibles sueños se llenan de escenas agobiantes y premonitorias de la cuesta abajo que ha tomado su existencia.
Al contrario que su personaje, los hermanos Coen, no caen por ninguna cuesta y tan geniales cómo siempre, no rebajan el nivel de su buena filmografía. Vuelven a crear una obra fiel a su estilo, tal vez menos amigable para el espectador menos condescendiente con un relato adulto y sin efectismos. A mí me atrapa el relato de las desventuras de este judío matemático excluido de su propio hogar e incapaz de reaccionar ante el nuevo rumbo de su incierta vida. Supongo que no todo el mundo estará de acuerdo en aceptar que la vida es así de incierta y menos a hacerlo bajo el prisma del humor de los Coen. En mi caso sí y por eso me gusta esta película.
3 de noviembre de 2008
BURN AFTER READING (Quemar después de leer, 2008) - Ethan y Joel Coen
La siguente película de los hermanos Coen después de ser tan premiados con No Country for Old Men es una comedia habitual en su estilo y en la que destacan las interpretaciones de grandes actores americanos cómo George Clooney, Frances McDormand, John Malkovich o Brad Pitt, entre otros. El excelente reparto se reúne para narrar una historia de secretos clasificados del gobierno americano que caen en manos de unos personajes que quieren sacar partido del tema.
El tono de comedia está muy bien llevado y aunque lo que más me ha gustado ha sido ver a los actores antes mencionados metidos en esos papeles tan divertidos. Tal vez la historia no sea tan redonda como en otras películas de los Coen, pero no tiene desperdicio como se ríen de la seguridad nacional americana fusionándola con la obsesión por la cirugía estética del personaje de McDormand, la mala leche del funcionario que caracteriza Malkovich, los líos de faldas del infiel marido ligón que hace Clooney o los poco más de dos dedos de frente que tiene el entrenador de gimnasio que interpreta Pitt.
El tono de comedia está muy bien llevado y aunque lo que más me ha gustado ha sido ver a los actores antes mencionados metidos en esos papeles tan divertidos. Tal vez la historia no sea tan redonda como en otras películas de los Coen, pero no tiene desperdicio como se ríen de la seguridad nacional americana fusionándola con la obsesión por la cirugía estética del personaje de McDormand, la mala leche del funcionario que caracteriza Malkovich, los líos de faldas del infiel marido ligón que hace Clooney o los poco más de dos dedos de frente que tiene el entrenador de gimnasio que interpreta Pitt.
12 de marzo de 2008
JOEL y ETHAN COEN
Al escribir esta entrada he visto toda la filmografía de los hermanos Coen, salvo O Brother!. Los hermanos Coen suelen aparecer en los títulos de crédito con la labor de director para Joel y la de productor para Ethan, aunque sus películas son consideradas dirigidas (y producidas) por ambos.
Desde la primera película que ví de ellos, su primer largometraje Sangre fácil, hasta cada una de sus siguientes películas, son unos autores que me interesan por su manera de narrar. Hacen un cine muy americano con una estética propia y temática reconocible. Películas en las que suele estar presente el humor y la violencia, así como una crítica a la sociedad estadounidense.
Filmografía
+Blood Simple (Sangre fácil, 1985)
+Raising Arizona (Arizona Baby, 1987)
+Miller’s Crossing (Muerte entre las flores, 1990)
+Barton Fink (1991)
+The Hudsucker Proxy (El gran salto, 1994)
+Fargo (1996)
+The Big Lebowski (El gran Lebowski, 1998)
-Brother, Where Art Thou? (O Brother!, 2000)
+The Man Who Wasn’t There (El hombre que nunca estuvo allí, 2001)
+Intolerable Cruelty (Crueldad intolerable, 2003)
+The Ladykillers (Ladykillers, 2004)
+Paris, je t'aime! (2006) (película colectiva)
+No Country for Old Men (No es país para viejos, 2007)
+Burn after reading (Quemar después de leer, 2008)
+Raising Arizona (Arizona Baby, 1987)
+Miller’s Crossing (Muerte entre las flores, 1990)
+Barton Fink (1991)
+The Hudsucker Proxy (El gran salto, 1994)
+Fargo (1996)
+The Big Lebowski (El gran Lebowski, 1998)
-Brother, Where Art Thou? (O Brother!, 2000)
+The Man Who Wasn’t There (El hombre que nunca estuvo allí, 2001)
+Intolerable Cruelty (Crueldad intolerable, 2003)
+The Ladykillers (Ladykillers, 2004)
+Paris, je t'aime! (2006) (película colectiva)
+No Country for Old Men (No es país para viejos, 2007)
+Burn after reading (Quemar después de leer, 2008)
---- Añadidas después de escribir el post ----
+A serious man (Un tipo serio, 2009)
+True Grit (Valor de ley, 2010)
+Inside Lewyn Davis (A propósito de Lewyn Davis, 2013)
+Hail, Caesar! (¡Ave, César!, 2016)
+True Grit (Valor de ley, 2010)
+Inside Lewyn Davis (A propósito de Lewyn Davis, 2013)
+Hail, Caesar! (¡Ave, César!, 2016)
NO COUNTRY FOR OLD MEN (NO ES PAÍS PARA VIEJOS, 2007) - Joel y Ethan Coen
Por fin he visto esta película tan premiada. Tenía mucho interés, tanto por la interpretación de Javier Bardem cómo porque soy seguidor del cine de los hermanos Coen.
Pues bien, aunque creo que se trata de una buena película, para mí no es esa excelencia que otros proclaman. Recuerdo otras películas de los Coen que me gustaron más: Muerte entre las flores, El gran salto, El gran Lebowsky o El hombre que nunca no estuvo allí, me dejaron mejor sabor a buen cine.
Lo que no puedo negar, es que No es país para viejos, tiene una factura impecable. Su trama me ha interesado y he seguido con suspense la persecución de Anton Chigurh (Bardem) a Lewelyn Moss (Brolin). El inquietante personaje que encarna Javier Bardem me parece el mayor acierto. Es un malvado que deja huella y su mirada, su tono de voz, sus apariciones y desapariciones, ha sido la parte que más me ha gustado. Además, ya ha pasado a la historia como el primer oscar para un interprete español, que no es que me importe mucho, pero es un dato importante.
El tercer personaje principal del reparto, el sheriff que interpreta Tommy Lee Jones, es la voz en off que cuenta la historia y que desde su visión reflexiva da sentido al título de la película.
Las carencias que le he encontrado y que no me hacen situarla en los niveles de calidad que esperaba, provienen principalmente de que en varias partes de la trama tenémos que imaginar los espectadores lo que ha sucedido. No me parecería mal si no fuera porque no entiendo cómo se nos hurta, por ejemplo, la escena del último encuentro entre Chigurh y Moss, cuando esa persecución ha sido lo que ha mantenido la mayor importancia del transcurrir del film.
De todas formas, es ese el estilo que impregna toda la película y vista en su conjunto tengo que reconocer que los Coen son fieles a la manera en que empieza y termina el relato. No sabemos nada del pasado de esos personajes ni falta que hace, así que tampoco es raro el anticlimax con el que la historia termina. A mí, esa parte me ha decepcionado, pero no descarto que una segunda visión me haga cambiar de opinión. Como siempre, las expectativas sobre algo no suelen ser lo que luego ofrece en la realidad.
Pues bien, aunque creo que se trata de una buena película, para mí no es esa excelencia que otros proclaman. Recuerdo otras películas de los Coen que me gustaron más: Muerte entre las flores, El gran salto, El gran Lebowsky o El hombre que nunca no estuvo allí, me dejaron mejor sabor a buen cine.
Lo que no puedo negar, es que No es país para viejos, tiene una factura impecable. Su trama me ha interesado y he seguido con suspense la persecución de Anton Chigurh (Bardem) a Lewelyn Moss (Brolin). El inquietante personaje que encarna Javier Bardem me parece el mayor acierto. Es un malvado que deja huella y su mirada, su tono de voz, sus apariciones y desapariciones, ha sido la parte que más me ha gustado. Además, ya ha pasado a la historia como el primer oscar para un interprete español, que no es que me importe mucho, pero es un dato importante.
El tercer personaje principal del reparto, el sheriff que interpreta Tommy Lee Jones, es la voz en off que cuenta la historia y que desde su visión reflexiva da sentido al título de la película.
Las carencias que le he encontrado y que no me hacen situarla en los niveles de calidad que esperaba, provienen principalmente de que en varias partes de la trama tenémos que imaginar los espectadores lo que ha sucedido. No me parecería mal si no fuera porque no entiendo cómo se nos hurta, por ejemplo, la escena del último encuentro entre Chigurh y Moss, cuando esa persecución ha sido lo que ha mantenido la mayor importancia del transcurrir del film.
De todas formas, es ese el estilo que impregna toda la película y vista en su conjunto tengo que reconocer que los Coen son fieles a la manera en que empieza y termina el relato. No sabemos nada del pasado de esos personajes ni falta que hace, así que tampoco es raro el anticlimax con el que la historia termina. A mí, esa parte me ha decepcionado, pero no descarto que una segunda visión me haga cambiar de opinión. Como siempre, las expectativas sobre algo no suelen ser lo que luego ofrece en la realidad.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)














