Argumento: El día que Amy y Nick celebran el quinto aniversario de su matrimonio, ella desaparece en extrañas circunstancias, comenzando una investigación policial sobre los hechos.
Director: El norteamericano David Fincher tiene una legión de seguidores luego de haber conseguido el éxito crítico y comercial con algunas de sus películas. Seven (1995), Zodiac (2007) o The Social Network (La red social, 2010), son algunos de estos largometrajes que han cimentado su fama.
Actores: Ben Affleck consiguió premios dirigiendo Argo (2012) y aquí es el protagonista de este thriller en el que comparte estrellato con Rosamund Pike.
Crítica: Desconcertante propuesta del aclamado David Fincher que aquí no consigue llegar a conquistar mi mirada de espectador por muchas y variadas razones. Por lo pronto, la credibilidad de la historia no se sostiene en un guión que se llena de giros inexplicables y situaciones que la alejan de una verosimilitud sostenible. Tampoco los actores tienen mucho que hacer con unos personajes tópicos, irracionales y carentes de empatía. No hay por donde coger la historia de este matrimonio, ni cuando se conocen ni tampoco en lo que es la parte principal de la trama con la desaparición de la mujer y su búsqueda policial. Parece que habría que irse a la narrativa para buscar los elogios que algunos encuentran en Perdida, pero aquí tampoco logra nada más que un relato que fluctúa entre lo que ocurre después de que ella desaparezca, lo que cuenta ésta en su diario y otra parte que no se puede decir sin desvelar el principal misterio de la historia. Varios flashbacks falsos acentúan la sensación de que todo vale para intentar impactar a un espectador que tal vez ya se haya rendido por el camino. Que decir tiene la tontería de la escena de la ducha.
Así que se mire por donde se mire, la película es un bluff sin sentido, en el que hay varios leitmotivs (las apariencias, los medios de comunicación, las mentiras, las relaciones amorosas) que no son mas que meras excusas para un producto que encuentro sobre todo irritante en la mayor parte de su extenso metraje y al que salvo del suspenso total por alguna que otra cosa que ni ahora mismo soy capaz de recordar. Solo sé que finaliza y la sensación de perdida de tiempo es lo que mayormente queda de un largometraje mediocre que no merece, por mi parte, una crítica tan larga como esta.














