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19 de octubre de 2011

PRESUMED INNOCENT (PRESUNTO INOCENTE, 1990) - Alan J. Pakula




Adaptación de la novela de Scott Turrow por el  director Alan J. Pakula (fallecido ocho años después) y con el protagonismo de Harrison Ford.

La historia tiene un buen comienzo y mantiene mi interés por el tema (el asesinato de una fiscal que tenía un affaire amoroso con el compañero que ahora investiga su caso) y la narración en la que se van desvelando partes de la trama con flashbacks. De este punto de partida se pasa a una parte más previsible y hasta aburrida en lo que es el proceso judicial.

Raul Julia como abogado defensor se me hace algo cargante y Harrison Ford que, en esos años que van de finales de los ochenta a la década de los noventa, era uno de los actores mejor valorados; muestra sus carencias interpretativas, sobre todo esa falta de gestualidad facial que a mí siempre me ha parecido bastante evidente en su rostro. Me gustan más otros actores que intervienen como Brian Dennehy, y las dos chicas Bonnie Bedella y Greta Scacchi.

El resultado se me hace acartonado y con facilidad para imaginarme lo que va a ocurrir en su parte final. Su director tampoco tiene una filmografía que me apasione, recordando como lo mejorcito de lo que conozco de ella, Sophieś Choice (La decisión de Sophie, 1982) e insistiendo en que me aburrí bastante con All the President's Men (Todos los hombres del presidente, 1976).

9 de octubre de 2010

ALL THE PRESIDENT'S MEN (Todos los hombres del presidente, 1976) - Alan J. Pakula




Alan J. Pakula dirigió la adaptación del libro de los periodistas del Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, sobre su investigación del caso Watergate. El escándalo político que obligó a dimitir en 1974 al presidente norteamericano Nixon.

La película busca la fidelidad de los hechos y aunque la trama se sigue con interés, con aciertos de tensión y las buenas interpretaciones de Dustin Hoffman y Robert Reford encarnando a los periodistas; el relato plagado de llamadas telefónicas, conspiraciones, nombres de personalidades importantes en la investigación, y más intriga que acción; se me hace algo tedioso y salvo escenas puntuales no me llega a convencer como espectador.

Supongo que en su día fue un estreno muy importante, tanto por su labor de revelación de la investigación sobre uno de los mayores escándalos políticos de los Estados Unidos, como por la supuesta fidelidad con la que se muestran los hechos. Jason Robards ganó el Oscar a mejor actor secundario en su papel de director del Washington Post. Premios aparte, a mi entender como película deja bastante que desear y aunque destaco alguna escena como superior al resto (impactante el final con el teletipo mostrando la cadena de acontecimientos que siguieron a la revelación de la trama), no es un relato que me haya cautivado en ningún momento.