Decepcionante adaptación a la pantalla de la historia del personaje de DC Comics que me obliga a recordar con cariño y admiración a alguna de las anteriores versiones cinematográficas de Superman.
Lejos queda aquel humor, romanticismo, calidez y sorpresa ante unos buenos efectos especiales, cuando se compara con el aburrimiento de este bodrio que únicamente llena la sala del cine de innumerables efectos digitales, cientos de ensordecedoras explosiones (creo que nunca he visto un film con tantas), decenas de aburridos diálogos y una historia sosa e inacabable en sus más de dos horas y media de metraje.
Aturdido por un film que parece que directamente busca al aficionado a los videojuegos o al amante de mediocridades como la saga Transformes, se deja por el camino al espectador que simplemente quiere que le cuenten una historia con buenos y malos, chica que se enamora del superhéroe y un buen puñado de escenas de acción.
No salgo de mi asombro al leer algunas de las críticas y puntuaciones que le otorgan sus admiradores porque, en mi opinión, aquí no hay nada de eso y salvo algunas secuencias escogidas de la vida familiar de Clark Kent con su familia adoptiva, dos escasos chistes y un guapísimo actor para el papel principal, es uno de esos films del que me hubiera gustado escapar corriendo de la sala a la hora de metraje y que estoy seguro que nunca más volveré a ver salvo que me aten a la silla.



