Una lástima que esta coproducción colombiana-hispana no tenga una primera parte del metraje más logrado y un final menos tópico, porque tanto la historia como su parte más sugestiva (que no se puede contar sin revelar la trama) podrían haber dado lugar a una gran película.
Amor, sexo, infidelidades, misterios, giros de guión, confusión en el espectador y unas interpretaciones decentes (Quim Gutierrez, Clara Lago y Martina García), no son suficiente aliño para superar los defectos de esta, de todas formas, interesante propuesta.

