El cine de Achero Mañas nunca me deja indiferente. Ni en El Bola ni en Noviembre ni en este film en el que un padre viudo toma el papel de su madre ante los ojos de su hija que la echa de menos. Arriesgada historia en la que no quedan claras sus intenciones por el difuso margen entre hacer el ridículo del personaje principal y la ternura que provoca su decisión. Lo que no tiene es un camino fácil para ser comprendida pero sí que consigue hacerme pensar y quedarme con la historia interpretada por un excelente Juan Diego Botto.
Mostrando entradas con la etiqueta Achero Mañas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Achero Mañas. Mostrar todas las entradas
4 de junio de 2012
15 de octubre de 2009
EL BOLA (2000) - Achero Mañas
Cuando vi esta película en su estreno cinematográfico, salí algo acongojado de la sala, bastante noqueado por ese padre que utiliza la violencia física y verbal contra su propio hijo. Por entonces, mi hija solamente tenía dos años y me dije que mi paternidad me hacía estar más sensible con el tema. Subjetivimos aparte, El bola, me pareció una gran película y su director un nombre a seguir. Luego vino su éxito en los premios Goya (mejor película, mejor director novel, mejor actor novel para Juanjo Ballesta, y mejor guión adaptado). La película se volvió a reestrenar y el público acudió a las salas siendo aparte de un éxito artístico, un éxito de taquilla.
Ahora, nueve años después, he vuelto a verla y esta vez, como me pasa ultimamente con gran cantidad de películas que comento en este blog, la revisiono porque la veo con mi hija que a día de hoy tiene once años y ya atesora mucho cine en sus ojos infantiles. No por ello voy a recomendarla para verla con un menor poco acostumbrado a ver cine de todo tipo y menos si no está acompañado por un adulto, que le explique el tema con sensibilidad. Mi hija ha disfrutado con la relación entre los dos niños protagonistas y ha entendido que ese padre violento no es normal, por lo que el niño tenía que denunciar los abusos a que le sometía.
Sigue pareciéndome una película brillante, con unas actuaciones de mucho nivel, Una película necesaria y contada de una manera tan elegante, tan precisa, que no tiene desperdicio ninguna de sus secuencias. Achero Mañas, me recuerda aquí al gran Francois Truffaut que tanto hizo por la infancia con sus películas Les quatre cents coups (Los cuatrocientos golpes), L'enfant sauvage (El pequeño salvaje) y L'argent de poche (La piel dura).
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)



