Un grupo de militares de alto nivel es enviado a una selva centroamericana para rescatar a un político. Allí se encontrarán con un ser extraño que los va aniquilando. Se trata de una criatura alienígena con sorprendentes poderes.
John McTiernan rueda una de sus películas más famosas junto con Die Hard (La jungla de cristal, 1988). Un típico producto de acción de los años ochenta que se sustenta en la interpretación de Arnold Schwarzenegger, cuando era un importante reclamo en la taquilla.
El film mezcla una odisea militar de un grupo de soldados junto con la amenaza alienígena y acaba consiguiendo que la ciencia ficción supere a los tópicos del relato militar. Para ello se apoya en unos buenos efectos especiales aunque ahora se me hace más que cansina la repetida visión colorida del bicho.
No es que sea nada del otro mundo pero tuvo un gran éxito y esto llevo a cómics, videojuegos, merchandising y las inevitables secuelas: Predator 2 (Depredador 2, 1990) y Predators (2010); así como compartir pantalla con el monstruo de Alien en Alien vs. Predator (2004) y Alien vs. Predator 2 (2007).



