No estoy muy interesado en la saga del aprendiz de mago. Antes de ésta he visto las tres primeras películas con mi hija, pero luego me desmarqué de esa obligación y ahora, que me ha tocado de nuevo hacer de buen padre, me encuentro con que ya van por la séptima entrega y además de que ésta última tiene dos partes.
Así que voy a una sala de cine y me dispongo a pasar más de dos horas con los alumnos de Hogwarts. Como la peli ya lleva mucho tiempo en cartel y es una sesión matutina en versión original con subtítulos, no somos muchos en la sala y lo agradezco.
La película no está mal. Creo que ya no es tan para niños como las anteriores o por lo menos como las que yo conozco, los actores protagonistas ya están más que mayores y la trama transcurre con interés. Hay un par de escenas de acción que me gustan y la parte intimista de amores entre Harry, Hermione y Ron, está bien llevada. Algún trozo se me hace largo y me pierdo con tantos nombres pero considero que es una buena peli, que mantiene la tensión y que seguramente volveré a pasar por taquilla para su segunda parte. Lo que ya no sé es si recuperaré los tres títulos que me faltan por ver.

